Formación Profesional: Ganar el Tiempo Perdido

Por fin las instituciones empiezan a darse cuenta de lo que muchas empresas llevamos años reclamando: Una Formación Profesional seria y comprometida con las necesidades de la industria.

La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo en Europa) ha alzado la voz de alarma. En concreto en España, sólo el 12% de los alumnos que cursan estudios, está matriculado en Formación Profesional. Pero si nos vamos a la FP-Dual, las cifras son más escalofriantes. Sólo el 4% de los matriculados, cursarán la FP en esta modalidad.

La FP-Dual persigue que los alumnos puedan compaginar estudios con prácticas en empresa. De esta forma, serán ellos mismos quienes vean la aplicación práctica de lo aprendido en las aulas, al tiempo que podrán trasladar a los docentes las necesidades detectadas en las Empresas.

Si nos vamos a términos de empleabilidad, la FP Dual alcanza un amplio 75%, mientras que la tradicional, no logra superar el 62,5%.

Pese a los datos arriba mencionados y a la clara demanda empresarial en el sector metal-mecánico, no ha sido hasta ahora, cuando las altas instancias de Europa han levantado la liebre, cuando el Ministerio de Educación ha dado un paso en firme: impulsar la FP, pasando del presupuesto de 1 millón de euros anual, a los 28 millones de Euros para 2018.

En otros países como Alemania, la FP Dual es la gran deseada. Más de un 75% de los alumnos matriculados, han optado por esta opción.

Sin embargo en España, no acaba de arrancar, pese a que muchas organizaciones empresariales se han subido al carro y han apostado seriamente por los alumnos de esta modalidad, como la principal cantera para cubrir las necesidades en materia de puestos de trabajo.

Es cierto que desde que en 2012, el Ministro José Ignacio Wert propusiera la FP como uno de los motores para salir de la crisis, el número de alumnos ha ido creciendo, así como la tasa de colocación al acabar los estudios. Pero aún queda un largo recorrido por delante.

Una de las asignaturas pendientes es la actualización de las instalaciones y maquinaria (concretamente en la especialidad de fabricación mecánica) que en muchos casos, si no está obsoleta, sí dista mucho de las máquinas que hay en las Empresas y con las que tendrán que trabajar los alumnos cuando acaben sus estudios. Esto es más importante si cabe si hablamos de la FP Dual.

En MIPESA y SAPEMI recibimos bastantes visitas de alumnos al cabo del año y uno de los objetivos que persiguen los docentes en dichas visitas es lograr que los alumnos puedan ver maquinaria y herramientas de última generación.